Nada en el mundo sustituye a la constancia. El talento no la sustituye, pues nada es tan corriente como los inteligentes frustados. El genio tampoco, ya que resulta ser tópico el caso de los genios ignorados. Ni siquiera la educación sustituye a la constancia, pues el mundo está lleno de fracasados bien educados. Solamente la constancia y la decisión lo consiguen todo.
El pasado sábado 10 de noviembre, dio comienzo en el Polideportivo Municipal “Fernando Ruiz Hierro” de Vélez Málaga, el V Circuito Provincial de Atletismo Popular, organizado por la Diputación de Málaga, la Delegación Malagueña de la Federación Andaluza de atletismo y el Patronato Municipal de Deportes. Las pruebas organizadas son salto de longitud, peso, velocidad y fondo y las categorías van desde prebenjamín hasta veteranos.
Con una alta participación de atletas, de prácticamente todos los clubes de la provincia, pudimos disfrutar de una buena jornada de atletismo.
Además, podemos calificar nuestra actuación de extraordinaria, ya que conseguimos subir al podio en tres ocasiones. En la categoría benjamín Rafa Moreno, se colgó la medalla de bronce en velocidad y la de plata en 400 m.
Alejandro Moreno, en alevín, consiguió la quinta plaza en velocidad y la décima posición en 500 m. En la categoría de Veteranos B, Miguel Moreno se alzó con la quinta plaza en 3.000 m y se llevó la medalla de oro en velocidad.
El pasado domingo, día 4 de noviembre, pudimos disfrutar de un magnífico día de atletismo, participando en la vigésima edición del “Cross de Torremolinos”, organizado por el Ayuntamiento a través del Patronato Municipal de Deportes.
La salida de la prueba, encuadrada en el XVI Circuito Provincial de Campo a Través, tuvo lugar a las 10,30 horas y la misma se desarrolló en el incomparable marco del pinar de Los Manantiales, con salida y meta situada en el estadio polideportivo “Ciudad de Torremolinos”, ubicado en la Villa Deportiva y Recreativa.
El recorrido se podría calificar de un auténtico “rompepiernas”, con continuas subidas y bajadas por terreno irregular y lleno de curvas, lo que hace que sea complicado llevar un ritmo constante, pero sin embargo, permite disfrutar de la carrera y del entorno y se hace bastante entretenido.
La competición estaba abierta a todas las categorías desde prebenjamines a veteranos. La primera categoría en actuar fuimos los veteranos, junto con los junior y juveniles, con un recorrido de tres vueltas largas y una corta y un total de 5.500 m. Al ser mi primera participación en un cross comencé dejándome llevar, hasta que encontré un ritmo adecuado para ir con buenas sensaciones, apretando en las subidas y controlando en las bajadas. Al final un tiempo de 23:26 y el puesto 26 en Veterano B.
Por otro lado Alejandro y Rafa corrían también por primera vez un cross. Alejandro además, se estrenaba en la categoría de alevín, en una carrera de una vuelta por el circuito grande por un total de 1.500 m. haciendo una buena carrera, de menos a más, y terminando en una meritoria 23ª posición, teniendo en cuenta el gran nivel de atletas de otros clubes de la provincia.
Rafa por su parte, en categoría benjamín y en su recorrido de una vuelta pequeña de 1.000 m, culminó la participación en la jornada, con una destacada actuación. Compitiendo con otros atletas más experimentados, tuvo que esforzarse al máximo desde el comienzo, controlando la carrera desde atrás y atacando en los últimos metros. Al final se alzó con la tercera posición en un apretado final.
La próxima cita será la primera prueba del V Circuito Provincial de Atletismo Popular, a celebrar el día 10 de noviembre en Vélez Málaga.
Este domingo, día 16 de septiembre, ha comenzado para mi, la temporada de carreras, con la participación el la XI Carrera Urbana de Campillos. Este año han cambiado el recorrido, siguen siendo “9.500 m”, pero son cuatro vueltas a un circuito urbano. Esta es la tercera vez que voy a correr esta carrera, pero en principio tenía un aliciente especial: me acompaña toda mi familia, mi mujer, mis dos niños y la chiquitilla. Además, había quedado con varios amigos de mi club, con lo cual la compañía era total. Acostumbrado a ir solo, la verdad es que la cosa es diferente. Llegamos temprano y vamos a recoger el dorsal, el ambiente es ya buenísimo y se nota el nivelazo que va teniendo esta carrera. Nos dan publicidad de una carrera que va ha celebrarse el día 30 en Villanueva del Rosario y en la que pueden participar los niños, así que, los míos dicen que tenemos que ir, que ellos también quieren correr. Habrá que ir. Me encuentro con mis amigos Carlos y Eugenia que también vienen con su familia y después de los saludos empezamos a calentar. Mis dos niños, Alejandro (9) y Rafa (8), vienen trotando un rato conmigo, a ellos les hace ilusión y a mi mucha más. Para mi es muy importante y me motiva mucho que ellos participen y me acompañen en este mundillo. Después del calentamiento y de estirar un poco, nos vamos para la salida y las 10 comienza la carrera. Desde el principio veo como los primeros salen como un tapón, entre ellos Manolo y Nono. Yo voy a lo mío e intento coger mi ritmo que para esta carrera tan “corta” debe ser mas alto de lo que estoy acostumbrado. Al principio voy viendo a Eugenia, Carlos y Jose, pero noto que van un punto por encima. Ya desde la primera vuelta siento que no voy bien, no me encuentro cómodo y el ritmo que llevo es más alto de lo que puedo mantener. Al llegar al primer paso por meta veo a mi familia que me anima y la verdad es que lo agradezco mucho. Intento forzar pero enseguida veo que no es mi día, así que decido cumplir el trámite sin sufrir mucho. Cada vez que paso por meta veo a mis niños animando y eso me da alas para seguir. Aunque cada vez el ritmo es mas lento y me va pasando gente, así que pienso que quizás les voy a decepcionar un poco. Mediada la tercera vuelta empiezo a sentir detrás mía a alguien que viene echando leches, ¡¡¡ Quien coño será ¡¡¡ Cuando me pasa me doy cuenta que es el primero que me está doblando. El tío lleva un ritmo tremendo. ¡¡¡Será posible mira que dejarme doblar¡¡¡ Aunque, por lo menos por una vez voy a ver correr un ratillo al primero. Al momento, otra vez, me adelanta otro que va echando leches, el segundo. Así que pienso que tengo que acelerar un poco que sino me va a pasar hasta el tato. Al final me pasaron 7 u 8. En la última vuelta, como casi siempre, me empiezo a encontrar mejor, voy a mejor ritmo y mucho más cómodo. Pero ya es tarde para hacer un tiempo medio bueno para mí. En la última recta acelero y entro en meta con un tiempo de 42:20. Tres minutos mas que el año pasado y con la sensación de que no estoy bien. La conclusión final es que no me encuentro bien físicamente en este momento de la temporada. No he entrenado casi nada, pero creo que lo tenía que haber hecho mejor. Tenía que haber forzado un poquito mas y quizás el resultado habría sido otro. Pero que le vamos a hacer. Otra cosa distinta es que hemos pasado un rato muy bueno toda la familia y me han apoyado y animado en esto que tanto me gusta. Eso es lo importante, porque al fin y al cabo ¿ para que hacemos esto ¿? Pues para disfrutar, o no.
Hace calor, mucho calor. Mis ganas de correr están mermadas, pero no lo suficiente. Mi cabeza me dice que salga a correr, pero mi cuerpo sale a la calle, siente la flema y busca mil excusas para quedarse. Así que, he llegado a un acuerdo entre cuerpo y mente y salgo tarde, esperando que amaine el calor y el cuerpo se sienta mas reconfortado. Me acompaña el ocaso.
Con mi música y con el ocaso, la carrera se hace amena y disfruto. Lo que ocurre es que mi música la controlo yo, pero el ocaso lleva otro ritmo, va más adelante, más deprisa y muy pronto se escapa por el horizonte. Ya no tengo la grata compañía del ocaso, pero al momento y casi sin darme cuenta siento la presencia de otra vieja conocida, con la que he pasado mucho tiempo corriendo y con la que me siento muy agusto. La noche está conmigo, me relaja, me reconforta, me anima. Su silencio me gusta y las sombras que la acompañan hacen que mi imaginación divague. Entretanto, en mi MP3 suena una canción, me gusta y me pongo a tararearla mientras sigo corriendo:
Hace calor, hace calor, yo estaba esperando que cantes mi canción, y que abras esa botella, y brindemos por ella y hagamos el amor en el balcón.
Mi corazón, mi corazón es un músculo sano pero necesita acción. Dame paz y dame guerra, y un dulce colocón y yo te entregaré lo mejor.
Ah, haa ha, ah, haa ha, Dulce como el vino, salada como el mar, princesa y vagabunda, garganta profunda, sálvame de esta soledad.
Hace calor, hace calor, ella tiene la receta para estar mucho mejor. Sin truco, sin prisa, me entrega su sonrisa como una sacerdotisa del amor.
Luna de miel, luna de papel, luna llena, piel canela, dame noches de placer. A veces estoy mal, a veces estoy bien, te daré mi corazón para que juegues con él.
Ah, ha ha, ah, haa ha, Podrían acusarme, ella es menor de edad. Iremos a un hotel, iremos a cenar, pero nunca iremos juntos al altar.
He roto el silencio de la noche, pero la noche sigue estando conmigo y el calor también.
Ayer salí a correr, como siempre tarde, con la "fresquita" y mientras corria comencé a pensar en las carreras a las que voy a ir en la próxima temporada 2007/2008.
Me sirvió de motivación para seguir y he pensado ponerlo aquí para recordarlo cada vez que entre. Así sabré que tengo que prepararme para cumplir con lo que me he planificado.
Puede que lo modifique a lo largo de la temporada, según se vayan acercando las carreras y según me lo permitan mis compromisos, pero en lineas generales esto es lo que haré.
De todas formas, se admiten sugerencias. Estoy abierto al cambio. Si alguíen me comenta, me sugiere, me invita (jeje) a otra distinta, estoy dispuesto a todo.
Bueno, después de pensar y pensar, esto es lo que me ha salido. No cambia mucho con respecto a la temporada pasada, pero tampoco hay muchas posibilidades:
Septiembre: - Carrera Urbana de Campillos
Octubre: - Media Maratón de Granada
Noviembre: - Maratón de Montaña de Jarapalos - Media Maratón de Córdoba
Diciembre: - Milla Urbana de Antequera - Media Maratón Los Palacios-Villafranca
Enero: - ??????????????
Febrero: - Media Maratón de Puente Genil - Maratón de Sevilla
Marzo: - Carrera Urbana de Antequera - Media Maratón de Málaga
Parece mentira, pero hasta hace poco no he descubierto la cantidad de vídeos de música que se pueden ver por internet. El otro día visitando el blog de Ana, vi y escuche "Se dejaba llevar", y esta bonita canción de Antonio Vega, me hizo pensar y buscar canciones que me gustan y me motivan por uno u otro motivo. Buscando y buscando, encontré algunas y he pensado en ponerlas aquí para poder disfrutar de ellas cada vez que alguien pase por aquí. Estos son algunos de los videos, pero se admiten sugerencias.
Después de terminar los 101 Km de Ronda, me he dado cuenta que lo mio ya no es la velocidad, es decir, hacer una Media Maratón en 1:24 o un Maratón en 3:10, sino la resistencia, la distancia larga. Con el paso del tiempo me he vuelto mas lento, me cuesta mucho mantener ritmos fuertes. Sin embargo, no me afecta completar largas distancias a un ritmo controlado. Por eso me estoy planteando que quizás el límite lo tengo que buscar en la larga distancia y no en la "velocidad". Y que mejor escenario para desarrollar esta teoría que una carrerita de 163 km. por el Mont-Blanc, a traves de tres paises, Siete valles, 71 glaciares, 400 cumbres y con 8900 m de desnivel positivo.
Estoy dandole vueltas a la cabeza a embarcarme en esta "locura" de correr el UTMB Aquí os pongo un video que encontré por ahí y que deja ver un poco lo que es esta carrera.
Todavía no se si quiera en que año, quizás el año que viene o quizás el siguiente pero no cabe duda que es un bonito reto. Ahora mismo me pregunto que donde estará el límite, pero tengo que encontralo.
Empezaré diciendo que me presentaba en esta prueba sin ninguna pretensión. Bueno, quizás no sea del todo cierto, ya que tenía dos objetivos: terminar y disfrutar.
Comencé a disfrutar desde el momento en que llegué a Ronda. El ambiente cientounero lo envuelve todo y cada uno de los sentidos transmite nuevas sensaciones. Ya lo tengo claro, voy a disfrutar.
Llego sobre las 9 de la mañana del sábado y voy a la cafetería que está al lado del campo de fútbol, donde he quedado con mi amigo Jose que me ha recogido el dorsal. Cojo mi flamante pasaporte legionario y voy a dejar la mochila para el campamento. Veo que está todo bien organizado e intuyo que no habrá problemas para recogerla. Me encuentro fugazmente con Quintiliano, iba solo, sin Omar.
Ya en el campo de fútbol intento impregnarme de todos los detalles, sonidos, colores, olores.
Busco a gente conocida y sólo me encuentro con Santi y Jesús, dos amigos de Málaga que se han embarcado en esta aventura, casi sin preparación. Están muy ilusionados y confiados. (hay que ver lo que hace la ignorancia jeje)
Ya son casi las 10:30 y voy a ver la salida de las bicis, ¡¡¡ Madre mía, que cantidad de bicis ¡¡¡ Después me coloco en el cajón de salida a esperar el cañonazo. A las once en punto comienza la aventura.
Empiezo trotando, buscando caras conocidas, pero no veo a nadie. No importa, va a ser un día largo y seguro que muchos rostros, al final serán caras amigas.
Mi filosofía es básica, correr en el llano, andar en las subidas, mantener en las bajadas y beber. Sobre todo beber, pues el calor es lo que mas me preocupa de todo. Llevo mi camelback llenito, con litro y medio de agua, los dos primeros avituallamientos me los salto, ya que llevo bastante agua y hay mucha gente esperando.
En el tercer avituallamiento lleno mi camelback, ya vacío, bebo aquarius y como plátanos y naranjas y p’adelante.
Sigo a mi ritmo, controlando para no acelerar demasiado, ya que me encuentro bien, pero no quiero forzar la marcha, que esto es muy largo.
En el km.24 mas o menos, cerca del circuito, me encuentro con Plum y los Pretorianos de Tomares, ¡¡¡ Que fenómenos son los tios ¡¡¡ Además van a un ritmo muy bueno. En el siguiente avituallamiento, cual es mi sorpresa al ver, los plátanos, las naranjas, todo, sobre una capa de hielo. Todo fresquito, con el calor que hace. Me dieron ganas de darle un beso a los legionarios. Y además el agua de la cuba, fresquita, fresquita.
Me siguiente punto de referencia era Arriate. Poco antes de llegar, en la bajada, había una niña con una botella de agua de litro y medio, ofreciéndosela a todo el que pasaba y corriendo a llenarla cuando se vaciaba. Esto es un ejemplo de la solidaridad que se palpa en todo el recorrido. Me emociono todavía pensando en la alegría con la que esa niña intentaba ayudar a todo el mundo, bajo un calor impresionante. Ya en Arriate, repuse fuerzas y me dirigí al que sería uno de los puntos negros del recorrido, la puñetera “cuesta de los cochinos”. A las tres de la tarde, con un sol abrasador, un camino polvoriento, una cuesta infernal y eterna. No se acababa nunca. Allí pude ver los primeros, desfallecimientos serios. Gente tirada en la cuneta, en mal estado, pero afortunadamente atendida por los voluntarios Ya casi en la cima, me dio un tirón en la parte interna del muslo. Pensé, “joder, ya la he cagado, todavía quedan mas de 60 km”. Intenté estirar un poco. La gente me miraba casi con compasión. Empecé a andar y al llegar arriba me recuperé y otra vez a correr.
En el siguiente avituallamiento después de beber y refrescarme seguí trotando. Veo un Pretoriano de frente, ¿¿onde irá??? Me encuentro con Plum y me dice que se ha dejado el arma reglamentaria (la espada) atrás. Sigo y cuando llevo un km +o-, me doy cuenta que no llevo las gafas de sol. ¡¡¡¡ La madre que pario, me las he dejado atrás ¡¡¡¡ Vuelvo atrás pregunto y claro, han desaparecido. Lo siento mas por los casi dos km de mas que he tenido que hacer para nada.
Siguiente punto de referencia Setenil. Allí he quedado con mi amigo Carlos, que me va a acompañar hasta el campamento. Me cambio de calcetines, cojo el frontal, como algo y p’adelante. Acompañado con Carlos, se hace mas ameno. Yo marco el ritmo, trotando en el llano y andando en las cuestas. En la puñetera bajada antes del campamento voy notando como se me cargan las piernas y ya casi al final……….¡¡¡ otra vez el tirón en el mismo sitio ¡¡¡ ¡¡¡ ya si que la he cagado ¡¡¡, pensé. Pero otra vez estiré, empecé caminado y al poco otra vez sin molestias. Pero ya iba mas mosqueao que un pavo en navidad.
Siguiente referencia el Campamento. Poco antes de llegar Carlos se queda con su familia que le está esperando. Sigo solo, ya de noche. En el campamento, recojo una camiseta de manga corta, me pongo Reflex, me tomo un caldito y un filete y a correr.
La subida a la Ermita es tremenda, iba bien, pero solo. No veía nadie, ni por delante, ni por detrás. ¿¿¿me habré equivocado de camino ¿??? En la cima ya me encontré con otros corredores. En la bajada iban despacito y los adelanté. Me encontraba fenomenal, sabía que llegar, llegaba. Tenía que aprovechar y aguantar hasta el final. Iba adelantando gente en el llano, aguantando en las subidas. Hasta llegar a la cuesta del cachondeo, que me tomé con calma, despacito. Como si no. Al llegar arriba, ya casi llano, corro y escucho a la gente animar. Casi me pongo a llorar. Son casi las dos de la mañana y ya en la meta la gente grita ¡¡¡¡VENGA, QUE YA LLEGAS, CAMPEÓN ¡¡¡¡ Y así es como me siento, campeón solamente por haber llegado. El tiempo, aunque no es lo importante, 14:50.
No quiero pasar por alto dar las GRACIAS a La Legión en general, que se vuelcan con nosotros, siempre con una sonrisa, una voz de ánimo y nos hacen esta aventura mas llevadera Termino con una promesa, el año que viene VOLVERÉ
En 1593 Enrique IV dijo "París bien vale una misa" (en francés: Paris vaut bien une messe).
En el año 2007, yo digo, París, bien vale un Maratón.
El resumen que puedo hacer es que todo ha sido sencillamente espectacular.
Llegamos el jueves al Hotel (una pasada, por cierto), y fuimos a dar un paseito por los alrededores, para ver el arco del triunfo y Los Campos Elíseos.
Al día siguiente, lo típico, a subir a la Torre Eiffel y patear las calles hasta por la noche.
El sábado, en el desayuno me encontré con Angelin y su mujer (Amigos de Villena), que iba a trotar un rato con Martín Fiz, yo iba vestido de “calle” así que no pude ir, una lástima. Después, otra vez a recorrer las calles y ver monumentos (todo lo que he visto me ha encantado).
El domingo quedamos para desayunar a las 6:30 y a las 7:20 nos vamos el Angelin y yo, con nuestras respectivas, para la salida.
El ambiente, ya en los alrededores del Arco del Triunfo, antes de la salida, era increíble. Todo muy bien organizado, con la entrada a los cajones de salida por colores, bien controlado.
Dejé a Angelin con la elite y me fui al mío, con el pueblo llano
La salida como es natural lenta, intentado adelantar gente y hasta los 5 km. mas o menos no pude coger mi ritmo.
En los primeros avituallamientos, había tanta gente que incluso me tuve que parar para poder coger agua, lo que hizo que perdiera el ritmo y tiempo. En los siguientes ya comprobé que lo mejor era irse hasta el final de las mesas.
El ambiente por las calles espectacular, mucho público, orquestas tocando, en algunos momentos había tanta gente animando que se ponía la carne de gallina de la emoción.
En el km10 más o menos, ¡¡¡ pero que ven mis ojos ¡¡¡ me encuentro con Los Pájaros Locos y Santiago (De Santander nada menos). Desde luego, que pequeño es París. La verdad es que me dio mucha alegría y mucho ánimo verlos. Vamos juntos, charlando. En el km22 vemos a la mujer de Santiago y nos dio una alegría tremenda, sobre todo a él, que casi tenemos que pararle del subidón que le dio.
La verdad es que me he encontrado fenomenal, he ido a buen ritmo hasta el km 29 en el que me empezó a doler la espalda, en los lumbares y eso me hizo aflojar un poco. Dejé que se fueran, sin decir nada, porque seguro que hubieran sido capaces de aflojar por mí y no quería pararles.
En el 30 veo a Angelin, le saludo y le digo que sigo a mi ritmo, que si aflojo no puedo seguir.
El dolor de la espalda se mantenía, pero no importaba, las piernas, la respiración, el corazón, todo iba perfectamente, así que ya sabía que la llegada no se me escapaba.
En el último km. habría miles de personas animando, casi te llevaban en volandas.
En los últimos 200 m., ya viendo el arco, aceleré el ritmo, esprinté y entre el la meta con los brazos en alto.
Nada mas llegar, en la misma línea de meta estaba Santiago, nos dimos un abrazo tremendo, casi se me saltan las lágrimas de la emoción.
Le pregunto por los Pájaros Locos y me dice que han visto por el camino a uno que estaba fatal y como Rafael es médico han parado para ayudarle. Ya nos enteraremos de que ha pasado. La verdad que es un detalle que le honra. Para quitarse el sombrero.
Al final hice 3:44:07, que estaba dentro de las previsiones que había hecho, así que mas contento que unas castañuelas.
Después, en el hotel duchita reconfortante y a comer con Angelin y Olga, que conocerlos y tratar con ellos, ha sido otro de los placeres del viaje.
Hoy, después de la carrera y del viaje estoy estupendamente, con las piernas un poco cargadas, pero nada más.
Me hacía mucha ilusión correr esta Media ya que pasé parte de mi niñez viviendo y disfrutando en Almería. Además, la casualidad hizo que descubriera que un antiguo amigo y compañero de clase en La Salle, era miembro de la organización e incluso daba un charla el día antes. Me presenté en Almería la noche antes, después de tres horas de carretera, porque tuve que ir por la carretera de la costa, ya que por el interior estaba nevado. Fuí al estadio a recoger el dorsal y allí me encontré con Antonio, mi antiguo compañero de clase, al que no veía desde hace ventitantos años. Joder, como pasa el tiempo. No tuvimos mucho tiempo de hablar, pero recordamos algunos momentos de aquella época. Su hija estaba al lado y nos miraba flipada de cómo nos acordábamos de tantas cosas de hace tanto tiempo. Allí estaban también Martín Fiz y Abel Antón dando una charla-coloquio. Después la gente se hacía fotos con ellos, pero yo no me animé a hacerlo. También pude saludar a Franfri, Fidel y Barney, que son unos fenómenos los tíos, como corredores y como personas. Es lo que tiene este mundillo de las carreras que además de disfrutar corriendo, conoces a buena gente. Me tuve que ir, no me pude quedar a la cena de la pasta, porque había quedado con unos amigos, para quedarme a dormir en su casa y tampoco era plan de llegar muy tarde. Además hacía tiempo que no los veía a ellos ni a sus niñas y también me apetecía. Al día siguiente después de desayunar Nono me acompañó al estadio. Hacía un día horroroso, con frío, viento y amenazando lluvia. Cuando mi amigo me vio con las mallas y la camiseta de tirantes, me dijo que si estaba loco, que como iba a correr así, “que te vas a congelar, tio”, decía. Pero así son las cosas de correr. La carrera en general no estuvo mal. Dos vueltas a un circuito de unos 10 km. Con una ligera subida en la Rambla y con mucho viento de cara cerca de la playa. El frío, aunque lo hacía se soportaba. Cuando iba por el 5 km. Escuché una voz que me pareció conocida, miré para atrás y ¡¡¡ Que ven mis ojos ¡¡¡ Abel Antón que esta corriendo detrás de mi. Iba con un grupito de gente y como llevaban un buen ritmo me acoplé con ellos. La verdad es que iba encantado, corriendo al lado de todo un CAMPEÓN DEL MUNDO DE MARATÓN. Además, es un tío súper agradable, campechano, amable. Vamos, un tío de puta madre. En los avituallamientos, nos decía que no nos preocupáramos que él cogía el agua, se adelantaba (no le costaba trabajo ni nada, que fenómeno) y después repartía las botellas. Aguanté con él y con otro amigo que iba con él, hasta los últimos 2 km, que pegaron un hachazo y se fueron. Pero apreté y llegué un poquito después que ellos.
Por los menos puedo decir que he corrido una carrera junto a un Campeón del Mundo de Maratón.
La experiencia en general ha sido muy positiva. A pesar de las malas expectativas que tenía, por el mal tiempo y el viajecito que tuve que hacer el día antes.