Bueno, quizás no sea del todo cierto, ya que tenía dos objetivos: terminar y disfrutar.
Comencé a disfrutar desde el momento en que llegué a Ronda. El ambiente cientounero lo envuelve todo y cada uno de los sentidos transmite nuevas sensaciones. Ya lo tengo claro, voy a disfrutar.
Llego sobre las 9 de la mañana del sábado y voy a la cafetería que está al lado del campo de fútbol, donde he quedado con mi amigo Jose que me ha recogido el dorsal.
Cojo mi flamante pasaporte legionario y voy a dejar la mochila para el campamento. Veo que está todo bien organizado e intuyo que no habrá problemas para recogerla.
Me encuentro fugazmente con Quintiliano, iba solo, sin Omar.
Ya en el campo de fútbol intento impregnarme de todos los detalles, sonidos, colores, olores.
Busco a gente conocida y sólo me encuentro con Santi y Jesús, dos amigos de Málaga que se han embarcado en esta aventura, casi sin preparación. Están muy ilusionados y confiados. (hay que ver lo que hace la ignorancia jeje)
Ya son casi las 10:30 y voy a ver la salida de las bicis, ¡¡¡ Madre mía, que cantidad de bicis ¡¡¡
Después me coloco en el cajón de salida a esperar el cañonazo. A las once en punto comienza la aventura.
Empiezo trotando, buscando caras conocidas, pero no veo a nadie. No importa, va a ser un día largo y seguro que muchos rostros, al final serán caras amigas.
Mi filosofía es básica, correr en el llano, andar en las subidas, mantener en las bajadas y beber. Sobre todo beber, pues el calor es lo que mas me preocupa de todo.
Llevo mi camelback llenito, con litro y medio de agua, los dos primeros avituallamientos me los salto, ya que llevo bastante agua y hay mucha gente esperando.
En el tercer avituallamiento lleno mi camelback, ya vacío, bebo aquarius y como plátanos y naranjas y p’adelante.
Sigo a mi ritmo, controlando para no acelerar demasiado, ya que me encuentro bien, pero no quiero forzar la marcha, que esto es muy largo.
En el km.24 mas o menos, cerca del circuito, me encuentro con Plum y los Pretorianos de Tomares, ¡¡¡ Que fenómenos son los tios ¡¡¡ Además van a un ritmo muy bueno.
En el siguiente avituallamiento, cual es mi sorpresa al ver, los plátanos, las naranjas, todo, sobre una capa de hielo. Todo fresquito, con el calor que hace. Me dieron ganas de darle un beso a los legionarios. Y además el agua de la cuba, fresquita, fresquita.
Me siguiente punto de referencia era Arriate.
Poco antes de llegar, en la bajada, había una niña con una botella de agua de litro y medio, ofreciéndosela a todo el que pasaba y corriendo a llenarla cuando se vaciaba. Esto es un ejemplo de la solidaridad que se palpa en todo el recorrido. Me emociono todavía pensando en la alegría con la que esa niña intentaba ayudar a todo el mundo, bajo un calor impresionante.
Ya en Arriate, repuse fuerzas y me dirigí al que sería uno de los puntos negros del recorrido, la puñetera “cuesta de los cochinos”. A las tres de la tarde, con un sol abrasador, un camino polvoriento, una cuesta infernal y eterna. No se acababa nunca.
Allí pude ver los primeros, desfallecimientos serios. Gente tirada en la cuneta, en mal estado, pero afortunadamente atendida por los voluntarios
Ya casi en la cima, me dio un tirón en la parte interna del muslo. Pensé, “joder, ya la he cagado, todavía quedan mas de 60 km”. Intenté estirar un poco. La gente me miraba casi con compasión. Empecé a andar y al llegar arriba me recuperé y otra vez a correr.
En el siguiente avituallamiento después de beber y refrescarme seguí trotando. Veo un Pretoriano de frente, ¿¿onde irá??? Me encuentro con Plum y me dice que se ha dejado el arma reglamentaria (la espada) atrás. Sigo y cuando llevo un km +o-, me doy cuenta que no llevo las gafas de sol. ¡¡¡¡ La madre que pario, me las he dejado atrás ¡¡¡¡ Vuelvo atrás pregunto y claro, han desaparecido. Lo siento mas por los casi dos km de mas que he tenido que hacer para nada.
Siguiente punto de referencia Setenil.
Allí he quedado con mi amigo Carlos, que me va a acompañar hasta el campamento. Me cambio de calcetines, cojo el frontal, como algo y p’adelante.
Acompañado con Carlos, se hace mas ameno. Yo marco el ritmo, trotando en el llano y andando en las cuestas.
En la puñetera bajada antes del campamento voy notando como se me cargan las piernas y ya casi al final……….¡¡¡ otra vez el tirón en el mismo sitio ¡¡¡ ¡¡¡ ya si que la he cagado ¡¡¡, pensé. Pero otra vez estiré, empecé caminado y al poco otra vez sin molestias. Pero ya iba mas mosqueao que un pavo en navidad.
Siguiente referencia el Campamento.
Poco antes de llegar Carlos se queda con su familia que le está esperando. Sigo solo, ya de noche.
En el campamento, recojo una camiseta de manga corta, me pongo Reflex, me tomo un caldito y un filete y a correr.
La subida a la Ermita es tremenda, iba bien, pero solo. No veía nadie, ni por delante, ni por detrás. ¿¿¿me habré equivocado de camino ¿???
En la cima ya me encontré con otros corredores. En la bajada iban despacito y los adelanté.
Me encontraba fenomenal, sabía que llegar, llegaba. Tenía que aprovechar y aguantar hasta el final.
Iba adelantando gente en el llano, aguantando en las subidas.
Hasta llegar a la cuesta del cachondeo, que me tomé con calma, despacito. Como si no.
Al llegar arriba, ya casi llano, corro y escucho a la gente animar. Casi me pongo a llorar.
Son casi las dos de la mañana y ya en la meta la gente grita ¡¡¡¡VENGA, QUE YA LLEGAS, CAMPEÓN ¡¡¡¡
Y así es como me siento, campeón solamente por haber llegado. El tiempo, aunque no es lo importante, 14:50.
No quiero pasar por alto dar las GRACIAS a La Legión en general, que se vuelcan con nosotros, siempre con una sonrisa, una voz de ánimo y nos hacen esta aventura mas llevadera
Termino con una promesa, el año que viene VOLVERÉ
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| 101 Ronda |
Aquí os pongo un video que encontré por ahí:


2 comentarios:
Me alegro de haber descubierto este rinconcillo tuyo amigo. Espero que el año que viene en Ronda si nos encontremos (y por supuesto en muchas antes).
Enhorabuena otra vez por tu tiempo y espero que pases un buen verano.
Un abrazo,
Jaime (Hilario)
Joder, Jaime, si que me has sorprendido con tu visita.
Me alegro a la vez que no me explico como lo has descubierto.
Estoy en proceso de creación, pero espero que sigas pasando por aquí.
Un abrazo.
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