domingo, 16 de septiembre de 2007

Preparados, listos ¡¡¡ YA ¡¡¡

Este domingo, día 16 de septiembre, ha comenzado para mi, la temporada de carreras, con la participación el la XI Carrera Urbana de Campillos.
Este año han cambiado el recorrido, siguen siendo “9.500 m”, pero son cuatro vueltas a un circuito urbano.
Esta es la tercera vez que voy a correr esta carrera, pero en principio tenía un aliciente especial: me acompaña toda mi familia, mi mujer, mis dos niños y la chiquitilla. Además, había quedado con varios amigos de mi club, con lo cual la compañía era total.
Acostumbrado a ir solo, la verdad es que la cosa es diferente.
Llegamos temprano y vamos a recoger el dorsal, el ambiente es ya buenísimo y se nota el nivelazo que va teniendo esta carrera.
Nos dan publicidad de una carrera que va ha celebrarse el día 30 en Villanueva del Rosario y en la que pueden participar los niños, así que, los míos dicen que tenemos que ir, que ellos también quieren correr. Habrá que ir.
Me encuentro con mis amigos Carlos y Eugenia que también vienen con su familia y después de los saludos empezamos a calentar.
Mis dos niños, Alejandro (9) y Rafa (8), vienen trotando un rato conmigo, a ellos les hace ilusión y a mi mucha más. Para mi es muy importante y me motiva mucho que ellos participen y me acompañen en este mundillo.
Después del calentamiento y de estirar un poco, nos vamos para la salida y las 10 comienza la carrera.
Desde el principio veo como los primeros salen como un tapón, entre ellos Manolo y Nono. Yo voy a lo mío e intento coger mi ritmo que para esta carrera tan “corta” debe ser mas alto de lo que estoy acostumbrado. Al principio voy viendo a Eugenia, Carlos y Jose, pero noto que van un punto por encima.
Ya desde la primera vuelta siento que no voy bien, no me encuentro cómodo y el ritmo que llevo es más alto de lo que puedo mantener.
Al llegar al primer paso por meta veo a mi familia que me anima y la verdad es que lo agradezco mucho. Intento forzar pero enseguida veo que no es mi día, así que decido cumplir el trámite sin sufrir mucho.
Cada vez que paso por meta veo a mis niños animando y eso me da alas para seguir.
Aunque cada vez el ritmo es mas lento y me va pasando gente, así que pienso que quizás les voy a decepcionar un poco.
Mediada la tercera vuelta empiezo a sentir detrás mía a alguien que viene echando leches, ¡¡¡ Quien coño será ¡¡¡ Cuando me pasa me doy cuenta que es el primero que me está doblando. El tío lleva un ritmo tremendo. ¡¡¡Será posible mira que dejarme doblar¡¡¡ Aunque, por lo menos por una vez voy a ver correr un ratillo al primero.
Al momento, otra vez, me adelanta otro que va echando leches, el segundo. Así que pienso que tengo que acelerar un poco que sino me va a pasar hasta el tato. Al final me pasaron 7 u 8.
En la última vuelta, como casi siempre, me empiezo a encontrar mejor, voy a mejor ritmo y mucho más cómodo. Pero ya es tarde para hacer un tiempo medio bueno para mí. En la última recta acelero y entro en meta con un tiempo de 42:20. Tres minutos mas que el año pasado y con la sensación de que no estoy bien.
La conclusión final es que no me encuentro bien físicamente en este momento de la temporada. No he entrenado casi nada, pero creo que lo tenía que haber hecho mejor. Tenía que haber forzado un poquito mas y quizás el resultado habría sido otro. Pero que le vamos a hacer.
Otra cosa distinta es que hemos pasado un rato muy bueno toda la familia y me han apoyado y animado en esto que tanto me gusta. Eso es lo importante, porque al fin y al cabo ¿ para que hacemos esto ¿? Pues para disfrutar, o no.

1 comentario:

Jaime dijo...

Aqualung my friend, que razón tienes en el lema del encabezamiento de tu blog. Lo comparto y quizá sea una de las pocas virtudes de la que a lo mejor tengo un poco.

Conque estás pensando ir al Maratón de Londres eh? ya hablaremos, me apetece muchisimo también pero creo que hay algún sistema de acceso (no se si tiempo, sorteo o donaciones o algo así) igual que el de Nueva York
Un abrazo